SISTEMA NEOLIBERAL?
Viernes 18 de Mayo de 2012
Martes 13 de Diciembre de 2011
Lunes 1 de Agosto de 2011

Sabias palabras….
¿Cómo olvidar aquella respuesta de Mahatma Gandhi cuando le cuestionaron sobre los factores que destruyen al hombre?
Señalaba siete elementos:
* La Política sin principios,
* El Placer sin compromiso,
* La Riqueza sin trabajo,
* La Sabiduría sin carácter,
* Los Negocios sin moral,
*La Ciencia sin humanidad
* Y la Oración sin caridad.
La vida me ha enseñado que:
La gente es amable, si yo soy amable;
Que las personas están tristes, si yo estoy triste;
Que todos me quieren, si yo los quiero;
Que todos son malos, si yo los odio;
Que hay caras sonrientes, si yo les sonrío;
Que hay caras amargas, si yo estoy amargado;
Que el mundo está feliz, si yo soy feliz;
Que la gente es enojona, si yo soy enojón;
Que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.
La vida es como un espejo:
Si yo sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa.
La actitud que yo tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.
"El que quiera ser amado, que ame"....
Jueves 7 de Abril de 2011

Cuando pierdes contacto con la quietud interior, pierdes contacto contigo mismo. Cuando pierdes contacto contigo mismo, te pierdes en el mundo. Tu sentido más interno de ti mismo, tu sentido de quién eres, es inseparable de la quietud. Ése es el Yo Soy que es más profundo que el nombre y la forma.
La quietud es tu naturaleza esencial. ¿Qué es la quietud? El espacio interno o conciencia en el que las palabras de esta página son percibidas y se convierten en pensamientos. Sin esa conciencia, no habría percepción, ni pensamientos, ni mundo.
Tú eres esa conciencia, disfrazada de persona. Equivalente del ruido externo es el ruido interno del pensamiento. El equivalente del silencio externo es la quietud interna. Cuando quieras que haya silencio a tu alrededor, escúchalo. Esto significa que, simplemente, has de darte cuenta de él. Préstale atención.
Escuchar el silencio despierta la dimensión de quietud dentro de tí, porque sólo la quietud te permite ser consciente del silencio. Observa que en el momento de darte cuenta del silencio que te rodea, no estás pensando.
Eres consciente, pero no piensas. Cuando te das cuenta del silencio, se produce inmediatamente ese estado de serena alerta interna. Estás presente. Has salido de miles de años de condicionamiento colectivo humano. Mira un árbol, una flor, una planta. Deja que tu conciencia descanse en ellos. ¡Qué quietud manifiestan, qué profundamente enraizados están en el Ser! Permite que la naturaleza te enseñe la quietud. Cuando miras un árbol y percibes su quietud, tú mismo te aquietas. Conectas con él a un nivel muy profundo.
Te sientes unido a cualquier cosa que percibes en y a través de la quietud. Sentir tu unidad de tí mismo con todas las cosas es verdadero amor. El silencio ayuda, pero no es necesario para hallar la quietud. Aunque haya ruido, puedes sintonizar con la quietud subyacente, el espacio en el surge el ruido. Ese es el espacio interno de pura conciencia, la conciencia misma.
Puedes darte cuenta de que la conciencia es el trasfondo de todas tus percepciones sensoriales, de toda tu actividad mental. Siendo consciente de la conciencia surge la quietud interna.
Cualquier ruido molesto puede ser tan útil como el silencio. ¿Cómo? Abandonando tu resistencia interna al ruido y permitiendo que sea como es; esa aceptación también te lleva al reino de paz interna que es quietud. Cuando aceptas profundamente este momento tal como es —tome la forma que tome—, estás sereno, estás en paz.

Jueves 17 de Marzo de 2011
Miércoles 26 de Enero de 2011
La película es una sucesión de recuerdos transformados en curiosas y pintorescas anécdotas que Giuseppe Tornatore ordena cronológicamente a partir de la reconstrucción de su infancia en el siciliano pueblo de Palermo Baguería, apodado Baarìa. La historia cuenta la vida de la familia de Peppino Torrenuova (FrancescoScianna, álter ego del director) desde la Segunda Guerra Mundial hasta la década del setenta, aunque no haya un anclaje temporal específico en el film.
Baarìa comienza con una serie de “anécdotas” que describen el costumbrismo del pueblo y los habitantes del mismo, que para el caso son la misma cosa, partes de un tiempo y un espacio fantástico que viven dentro de la memoria. Anécdotas separadas por fundidos a negro, marcando su valor intrínseco, independientes de los sucesos que las encadenan. Sin embargo Baarìa no desestima jamás su intención narrativa en su estructura general.
Tornatore utiliza una serie de recursos para expresar el carácter alegórico de lo descripto. Uno es la representación como elemento ideal que construye las imágenes “memorables”: el cine, la cámara de fotos, la pintura en la iglesia. Otro son las miradas que marcan elipsis temporales que permiten el pasaje de la infancia a la adultez de los personajes. Pero, y quizás el elemento más destacado, son los ideales como motor de la vida. No sólo los ideales comunistas que el personaje de Peppino defiende a raja tabla, sino los ideales entendidos también como las creencias, ya sean místicas, religiosas, políticas, o populares. Son el motor de los protagonistas y la pulsión de sus vidas.
En su autobiografía el director empapa los sucesos de ese realismo mágico, de esas ilusiones sin las cuales todo carecería de sentido. Por eso, parece decirnos, sería un sin sentido contarnos la historia como realmente fue, perdería “la ilusión” de recordarla. Y la representación, en este caso la película como dispositivo cinematográfico, no es más que una fábrica de ilusiones. A ella asistimos en todo su esplendor con Baarìa.

Jueves 13 de Enero de 2011
Éste es el camino final hasta aquí puedo llegar yo a veces,no siempre hasta aquí pudiste llegar conmigo cuanto más avanzamos más fácil se hizo volver a la senda y más hermoso se volvió el paisaje el camino elegido resultó ser el correcto
el camino que se elige es siempre el correcto?
lo correcto está en la elección, no en el acierto.
Éste es el final. Éste final es el camino...

Jueves 25 de Noviembre de 2010
http://edgardoflores.blogspot.com/
Lunes 22 de Noviembre de 2010
Miércoles 20 de Octubre de 2010
Observar, observar simplemente